El Círculo · Crecimiento personal
Gustavo Plaza: «ya somos felices, pero se nos olvida»
El profesor de yoga y filosofía recorre en El Círculo la sencillez, el karma, la ilusión de Maya y la figura del maestro en una conversación de casi tres horas.
La búsqueda de la felicidad es el hilo que atraviesa esta larga conversación de El Círculo con Gustavo Plaza, profesor de yoga y filosofía. Su tesis central es sencilla de enunciar: ya somos felices, pero se nos olvida. Y la clave para recordarlo, sostiene, está en vivir con gratitud y asombro.
El episodio, de unas dos horas y cuarenta minutos, arranca con la ansiedad y el miedo a un futuro negativo, y con un concepto sánscrito que reaparecerá a lo largo de la charla: Maya, la ilusión. Plaza habla también de la diferencia entre amar y querer, con una analogía sobre una flor, y de la idea de que el reino de los cielos está dentro.
Yoga, cristianismo y una sola verdad
Uno de los primeros bloques trata la relación entre tradiciones. Plaza menciona los retiros de yoga y cristianismo con Pablo Dors, sacerdote católico, y aborda el lugar de la meditación en las tradiciones orientales y su conflicto con el cristianismo más ortodoxo. Su postura queda resumida en una frase.
La verdad es una, los sabios la expresan de distintas maneras.
La conversación toca también la inteligencia artificial, con ChatGPT como herramienta espiritual que, en su opinión, exige discernimiento, y la diferencia filosófica entre Oriente, donde coexisten los contrarios, y Occidente, regido por el principio de no contradicción.
Orar, meditar y sembrar
Plaza distingue entre orar y meditar con una fórmula que se recoge en el episodio: «Oro porque necesito a Dios. Medito porque Dios me necesita». Describe al ser humano como una gota en el océano de la esencia divina y vuelve a la idea de que la felicidad está en la sencillez y la autenticidad.
La esencia de la vida, explica, se resume en Sat, Chit, Ananda, que traduce como verdad, bondad y belleza. Frente al miedo al futuro, que identifica con la ansiedad, propone el esfuerzo de hoy. Ahí entra el karma: sembrar semillas de amor y bondad en el presente para mejorar el destino. La paz, añade, empieza en casa, amando a la propia familia.
Maya, el amor y las dos mentiras
El invitado dedica un amplio tramo a Maya como ilusión y a la realidad de la conciencia, Brahman. Presenta el yoga como raíz de todos los caminos de autorrealización, desde la filosofía hasta la psicología. Habla también de lo que llama las dos grandes mentiras del mundo moderno, la igualdad y la independencia, frente a la diversidad y la interdependencia.
El amor ocupa el centro de esta parte: lo define como la ley más poderosa y lo apoya en tres pilares, presencia, bondad y servicio sin agenda personal. Cita además una enseñanza que atribuye a Buda: «Si tú la amas, simplemente la dejas en paz, le dejas en libertad».
La mente que fluye y el maestro
En la recta final, Plaza contrapone la mente fuerte, que compara con el agua, a la mente débil, como una roca, y defiende el fluir. Explica el yantra como forma, el mantra como sonido y el bindu, y habla de cultivar el jardín interior, porque lo que se siembra en el pensamiento acaba siendo destino.
El último gran tema es la figura del maestro, el gurú, que considera indispensable para la transmisión de energía y la remoción del ego. Cierra con una metáfora: ante el fuego, la gasolina y el agua reaccionan distinto, y la reacción de cada uno depende de lo que lleva dentro.
Preguntas sobre el episodio
¿Qué es Sat Chit Ananda según Gustavo Plaza?
En El Círculo lo presenta como la esencia de la vida y lo traduce como verdad, bondad y belleza.
¿Cuál es la diferencia entre orar y meditar?
Gustavo Plaza lo resume así: «Oro porque necesito a Dios. Medito porque Dios me necesita».
¿Cómo combatir la ansiedad por el futuro según Gustavo Plaza?
Según el invitado, la solución es el esfuerzo de hoy y sembrar semillas de amor y bondad en el presente, junto con la gratitud y el asombro.
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